Foro de Héroes del Silencio

Versión Completa: Cronica Sevilla
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pigokiss EscribióYo creo que para como están las cosas , la gira esta yendo de puta madre

...tamos completamente de acuerdo.
He leído esto, y me he quedado un poco... petrificado.
http://valdezate.blogspot.com/2007/10/he...es-en.html
heeglespain EscribióHe leído esto, y me he quedado un poco... petrificado.
http://valdezate.blogspot.com/2007/10/he...es-en.html

ignorantes y poco fans. decir q es playback... yo estuve alli y lo q dicen es mentira. puede q retumbara la musica en las gradas, yo estuve en preferente, pero de eso a decir q estaba grabado...
Bueno, no he tenido ni tiempo ni ganas de escribir crónica del concierto de Sevilla pq ha sido una época tan profundamente emocionante y especial para mía, q ahora tengo un pequeño bajón (nada serio xD) y me da por la vagancia, por escribir poco y por conservar los recuerdos en mi mente. Pero ahora me voy a desquitar (aviso)

Tengo q decir de Sevilla q ví la peor organización en la historia de mis conciertos (claro al ver el caos de Valencia, lo mío se queda en naa). Llegué al recinto a las 9.30, aunq ya tenía a mi cuñado allí desde las 8. No sé cómo sería en Zaragoza, aquí no colocaron los cutrecarteles escritos a boli sobre entrada preferente o general, hasta las 14.00 cuando ya había cientos de personas “malcolocadas”. Este detallito puede pasar, pero no lo q vino después. Quizá no haya leído bien, pq ya os digo q estoy un tanto empanada, pero creo q nadie más del foro estaba en la misma puerta q yo, ya q no he visto nada al respecto. Yo estaba haciendo cola en un lateral, en una de las puertas para entradas preferentes. Antes de las 3 de la tarde, alguien dice que la valla está abierta, y que se puede pasar a hacer cola ya a la puerta del estadio. Unas carreras de la virgen y todos haciendo ya cola pegaditos a la puerta canalizados por vallas, lo que suponía no poder salir de allí para nada, y por tanto no beber pq si salías al baño, no volvías. Nos parecía una atrocidad dado que había más de 30grados y estar en esas circunstancias tan lamentables, podría traer consecuencias. Ni una persona de seguridad durante más de media hora. Al fin aparece un pobre hombre que nos dice que tenemos que retirarnos de allí volver a la primera entrada. Problema 1º…. Estaba ya todo petado de gente que no estaba dispuesta a echarse hacia atrás para que llegáramos los primeros. 2º Problema: las 6 filas que estábamos allí no estábamos dispuestas a perder nuestros puestos tras tantas horas de espera por un error de mucha gente. De manera que no nos quisimos mover hasta que la gente que estaba en la primera valla se echara hacia atrás y se respetaran los puestos. Vino la policía y las cosas se empezaron a poner feas. No consiguieron echar atrás a la gente, y las 50 primeras personas que estábamos allí nos vimos obligadas a salir y a situarnos en un espacio como para 15 personas. Todos contra las vallas, con un calor de la virgen, el sol pegando sobremanera, la gente que necesitaba agua y no podía salir de allí, no pq no quisiera, sino pq no se podía. Así nos tuvieron hasta las 5.20 que abrieron las puertas para nosotros, peor que animales. Casi dos horas sin apenas poder respirar, personas a punto de desmayarse, alguna lo hizo. Los agentes de seguridad riéndose de nosotros, la seguridad privada sin mirarnos a la cara; por supuesto abrieron las puertas y la que se montó fue tal que ni cacheo, ni registro ni nada, la marabunta. Un cero como un campano a la seguridad, allí podía haber pasado algo muy gordo pq la gente empezaba a desfallecer, y luego más, pq en las mochilas podríamos haber llevado lo que nos hubiera dado la gana, ya que nadie fue capaz de pararnos. Y eso por no hablar del acceso a la zona vip, que era de lo más lamentable que he visto.

Esta mi nota negativa, la positiva es que una vez dentro todo fue como la seda, la gente sentada hasta que empezó el concierto, con lo cual sin agobios ni apretones, se podía salir por cerveza o al baño sin grandes problemas; la peña de la grada haciendo olas sin parar, el estadio en general saludando a los aviones, en fin, buen ambiente en general. El concierto, fabuloso, se les veía disfrutar de verdad, Enrique ya recuperado dándolo todo, y Juan sonriendo más de una vez y más de dos. Hubo muchos momentos mágicos, bueno para mí en realidad mágico fue desde las primeras notas de El Estanque, hasta los fuegos artificiales, disfruté de cada momento consciente que era el último y sin querer perderme nada. Estaba en primera fila, y por mi estatura (reducida) también me fijé bastante en las pantallas; en ningún momento hubo playback por parte de nadie, algo de reverberación, pero eso es todo. El motivo por el que en un momento dado no se oyó la armónica de Enrique, no fue otro que pq alejó el micrófono más de la cuenta (algo por otra parte típico en él).
Su voz estaba increíble, como siempre. Y puede ser que de vez en cuando el sonido se oyera peor, pero es que con más de 70.000 personas gritando a pleno pulmón es difícil encontrar el punto, ya que si lo suben demasiado atrona a la peña y tampoco se escucha. Fue un buenísimo concierto y claro q no son los Héroes de hace 11 años, pero yo tampoco soy la misma, ni ninguno de vosotros ni vosotras. Así q dejar las chorradas del playback y del sonido pregrabado q no se cree nadie y q tiene poco de original
Hola a todos¡¡¡¡ Quería invitaros a que leyérais mi crónica del concierto de sevilla en http://www.themetalcircus.com. está en el main principal. también quería dar las gracias publicamente a Pigo Kiss y a Alfredomusicazul por prestarme sus fotos para ilustrar la crónica.

saludos a todos y espero que todos hayáis disfrutado de estos conciertos de la banda de rock más grande de nuestro país. Para no olvidar....
Muy buena crónica Satur. Al comentario sin pies ni cabeza del lin anterior donde dicen que fue play-back, mejor ni caso asi no le damos pie a que siga diciendo sandeces.

"Contra las furias inoportunas que nos vuelven monstruos...lo que soy..."
De Lisboa, Portugal aqui vão os nossos videos do GRANDISSIMO espectaculo!
Parte 1:
http://www.youtube.com/watch?v=vM6Ea_3Ly_s
Parte 2:
http://www.youtube.com/watch?v=i_GU41WVdXQ
Parte 3:
http://www.youtube.com/watch?v=wQ0j481SCsE

Saludos!!!
Por indicación de El_Herido, os dejo aquí el enlace a otra crónica de Sevilla:

http://www.todoconciertos.com/cronicas2007/20-10-07.htm

Saludos desde Murcia
Gracias Wink
Aquí va mi crónica, que publiqué en un periódico de mi pueblo y se me había olvidado colgar aquí. Saludos.

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El rock nos ofrece en muchas ocasiones un ejercicio de nostalgia, de vuelta al ayer, de recuerdos que van y vienen con la misma frescura de algo recién nacido. Es el poder de míticas bandas del rock, que fraguan su leyenda con el único secreto del tiempo, porque todo lo demás ya lo dejaron plantado en su día de una forma tan magistral que, con los años, alcanza los valores de la magia y la trascendencia.

El concierto de “Héroes del Silencio” el pasado 20 de octubre en el Estadio Olímpico de La Cartuja en Sevilla fue una prueba inequívoca de la grandeza de esta zaragozana banda de rock, la más internacional de todas cuantas han nacido en nuestro país, y que sólo ha tenido un defecto: no haber nacido en Madrid para disponer de la licencia de los altivos críticos musicales, los mismos que ahora se arrodillan ante la aplastante evidencia de su calidad musical. Ironías aparte, lo que se produjo en el estadio sevillano aquella noche sobrepasó los niveles de devoción y mística que pudieran haberse calculado.

Sevilla era inundada por una marea de camisetas negras con el escudo de Héroes. Unas aparecían impregnadas con la estética de la actual gira; otros hacían gala de su veterano seguimiento con la exhibición de camisetas de solera, con más de diez años que hacían alusiones a anteriores giras entre excesos y avalanchas. Se hablaba en otro idioma, en un claro ejemplo de que la semiótica del rock se había apoderado de la ciudad hasta el punto de que al día siguiente, en unas crónicas cofradieras, el mismo José Cretario hablaba de los fans de Héroes como si fueran unos cofrades de ruán de la Hermandad del Silencio que presagiaban lo mejor.

A las 21:00 todo estaba listo. Un escenario de veinticinco metros de altura, con una pasarela infinita que terminaba en otro escenario, más pequeño, mirando a la inconmensurabilidad del estadio que albergaba a 72.000 personas. Adelantándose a lo propio en estos casos, el retraso de, mínimo, treinta minutos, el espectáculo empezó a las 21:10 con el sonido envolvente, en off, de la canción “Song to the siren” de “This Mortal Coil”. Se cumplía así el rito iniciático para entrar en esa liturgia tan propia de “Héroes”.

Los arpegios de “El estanque” arrancaron entre las sombras de Enrique Bunbury (solista) y Juan Valdivia (guitarra solista) cuando las 72.000 gargantas se abrieron y lanzaban al aire las voces que indicaban la alegría por verles. Ya en el ambiente se palpaban muchas emociones, lágrimas a raudales (no es un tópico, es lo que veía a mi alrededor) y gesticulaciones al ritmo de la primera canción que desplegaba la voz ampulosa y portentosa de Bunbury. Los temas proseguían en su interpretación y todo iba cuadrando a la perfección: Bunbury en un estado de forma impresionante tras haber sufrido un episodio gripal esa misma semana, escenificando las canciones como antaño, aunque con una dosis de maduración y comedimiento, y sentenciando con su inalcanzable voz las virtudes de un artista total; las guitarras de Valdivia y su hermano se conjugaban armónicamente, acometiendo intervalos nada comunes, que hacían de las melodías unos perfectos ejercicios musicales de modulaciones; Cardiel y Andreu, bajo y batería respectivamente, marcaban un sensacional ritmo que dotaba al conjunto de una solidez brutal sobre la que se erigirían las melodías frescas y bellas.

Tras himnos como “Deshacer el mundo”, “Mar adentro” u “Opio” y rarezas a modo de regalo para los fans de toda la vida -como “Bendecida”- el grupo se acercaba, al son de la presentación de su solista, al escenario pequeño para realizar el set acústico, donde las canciones íntimas, lentas, aplacarían la furia del respetable y pondrían a flote los rincones más sentimentales de cada uno de los asistentes. Tal es así que la escucha de “La herida”, con Bunbury a la armónica como si de un Bob Dylan se tratara, “No más lágrimas”, “Con nombre de guerra”, “Héroe de leyenda” o la versión de Más Birras de “Apuesta por el rock’roll” acercaron al escenario los acordes más lisonjeros.

De nuevo al gran escenario, la banda optó por ejecutar una serie de canciones revestidas por la fuerza y la energía del voluptuoso directo de guitarras eléctricas, como fueron los títulos de “Nuestros nombres”, “Iberia sumergida”, “Entre dos tierras” (con una exhibición de Valdivia) “El mar no cesa”, “Maldito duende” y “Avalancha”, precedido de un discurso provocativo de Bunbury, que no dejaba de mostrar su sorpresa ante la magnificencia de lo que sus ojos veían: un público ardiendo y enfervorizado que, por si todavía no había sucedido, cicatrizaba las heridas abiertas por aquella ruptura inesperada en el otoño de 1996.

En los bises el grupo quiso ofrecer al público una sorpresa: la presencia en el escenario del famoso guitarrista de Rox Music, Phil Manzanera, que fue productor de dos de los cuatro discos de Héroes en estudio. Con él se interpretaron “Oración”, preciosa canción-plegaria, y “Tumbas de sal”, inconfundible rock clásico, donde descollaba un sonido eléctrico rotundo y elevaron los niveles de excitación colectiva desde el escenario. El público disfrutaba con ellos, y ellos con el público. Luego se supo, entre bastidores, que Bunbury acabó más que contento con el resultado del show. No era para menos, sin duda.

El clímax del concierto sobrevino con “La chispa adecuada”, uno de los temas más celebrados del grupo, que a modo de balada sembró el ambiente romántico y lírico. “Tesoro”, “Malas intenciones”, así hasta llegar a la última canción, “En brazos de la fiebre”, hermosa balada que habla de las grandes tensiones que ahogaron al grupo en sus últimos años de vida. Para ello, Bunbury y Valdivia, los dos polos de la banda que mantuvieron en su tiempo una azarosa relación de amor-odio, se sentaron y juntos comenzaron a entonar la canción con un Bunbury emocionadísimo y un Valdivia inspirado como nunca. El concierto finalizó con la frase final de la canción, un prolijo solo de guitarra en el que Valdivia derrochó todas sus virtudes técnicas ante la mirada atenta y servil de Bunbury, arrodillado ante él en claro signo de admiración, sosteniendo un foco que iluminaba la figura del guitarra solista, centro de atención de esos últimos minutos del penúltimo concierto de la gran gira.

Terminó el concierto como terminan las grandes estrellas: dejando en los asistentes un poso de satisfacción insuperable, que seguirá alimentando para siempre la nostalgia por lo vivido y, a su vez, por lo que no podremos vivir en un futuro. Héroes del Silencio arrasó, cual mejor avalancha, en el Olímpico de la Cartuja. Su leyenda se acrecienta a pasos agigantados, porque ahora las nuevas generaciones saben la experiencia única que es verles en un escenario en directo; mientras que los de la vieja guardia continuamos, si cabe, más enganchados a su música: encantadora, secreta, mística y con alma propia.

Gran música la que se escuchó el pasado 20 de octubre en la noche sevillana. Egregio recital del mejor rock
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