¡Qué fuerte! Acabo de descubrir hoy este tema. Yo quiero hablar así que aprovecho y lo lanzo todo en 1.
Mujer, 29 años, casada, en total: 8 años con mi marido. Mis lugares morbosos: en el monte a las 4 de la tarde, en el coche en invierno en la puerta de la ermita, en la piscina de nuestra casa (te pueden ver los vecinos, ja,ja), una felación al lado de la piscina (también te pueden ver los vecinos, ji,ji). Como veréis, no soy mucho de playa
Mi sueño erótico: hacerlo como siempre con mi marido.... (estoy hasta los huesos
Mi fantasía (creo que diferente de sueño) incluir otro hombre en mi cama, pero que también hagan cosas entre ellos ¡claro!
Sexo anal: sí, me gusta, pero a mi marido le da miedo hacerme daño y casi ni lo cato. Mira que le digo que no me duele (el día que no me duele, claro, no le miento). Yo siento placer en ese momento, al día siguiente es cuando me acuerdo (a veces tengo molestias) pero es que no me importa ni me entero, solo me hace recordarlo, me pongo a mil y pienso en tener más.
Con respecto a los hombres y el sexo anal en sus carnes, el mío es un poco antiguo y me ha costado 7 años que me dejara tocarlo. Lo bueno es que le ha cogido gustillo y ahora me lo pide. A ver si con esto también piensa un poco más en mi y me da lo que quiero


Punto G: yo no sé si existe o no, solo sé que hay una zona que mi marido me la encuentra con los dedos y flipo en colores.
Todo esto lo escribo conscientemente, sin creer ofender a nadie (ni siquiera a mi pareja) y para compartir y aprender cosas con vosotros.
¡Ala! Ahí queda....