13-12-2007, 11:15 PM
Es curioso esto de los sueños.
De acuerdo al libro "la interpretación de los sueños" de Sigmund Freud:
"sueños de estímulo dental como sueños onanistas, dado que relaciona en cierto modo las muelas con los genitales masculinos (un niño)«en los sujetos masculinos, era el placer onanista de la pubertad lo que constituía la fuerza provocadora de estos sueños»"
"En nuestro país existe una grosera expresión para designar el acto de la masturbación: «arrancarse una». No puedo decir de dónde procede esta expresión ni cuál es el simbolismo en que se basa, pero las «muelas», parecen muy apropiadas para representarla. Dado que los sueños de la extracción o caída de una muela son interpretados por la creencia popular como anuncio de la muerte de un pariente, mientras que el psicoanálisis no les concede tal significación, sino todo lo más en el sentido paródico arriba indicado"
"Los sueños de volar o flotar -placenteros en su mayoría- reclaman interpretaciones muy distintas, peculiarísimas en algunos sujetos y de naturaleza típica en otros. Una de mis pacientes solía soñar con gran frecuencia que flotaba a una cierta altura por encima de la calle sin tocar el suelo. La sujeto era de muy poca estatura y repugnaba todas aquellas impurezas que el comercio sexual trae consigo. Su sueño realizaba sus dos deseos, separando sus pies del suelo y haciendo sobresalir su cabeza en elevadas regiones. En otros sujetos el sueño de volar constituía la realización del deseo, expresado en una conocida poesía, de ser un pájaro y poder volar hacia el amado. Otras, por último, se compensaban convirtiéndose por la noche en ángeles, de que nadie les dirigiera tan amoroso calificativo durante el día. La íntima conexión del vuelo con la imagen del pájaro explica que los sueños de volar soñados por sujetos masculinos, posean casi siempre una significación groseramente sexual. Tampoco nos sorprenderá el oír decir al sujeto alguna vez que se sentía orgullosísimo, durante el sueño, de su nueva facultad."
"El doctor Paul Federn (Viena) ha expuesto la atractiva hipótesis de que gran parte de los sueños de volar son sueños de erección, dado que este fenómeno tan singular y que tan de continuo preocupa a la fantasía humana tiene que hacernos la impresión de una excepción de la ley de gravedad. (Compárense los falos alados de la antigüedad.) Es curioso que Mourly Vold, investigador de gran timidez y contrario a toda interpretación, coincida aquí con nosotros en el sentido erótico asignado a los sueños de volar o flotar, manifestando que el erotismo es su «motivo principal», y alegando, en apoyo de tal aserto, la intensa sensación vibratoria del cuerpo que acompaña a estos sueños y la frecuente conexión de los mismos con erecciones y poluciones. Los sueños en que caemos muestran muchas veces un carácter angustioso. Cuando el sujeto es femenino no presenta su interpretación la menor dificultad, pues aceptan siempre el sentido simbólico corriente de la caída, o sea la entrega a una tentación erótica. Pero esto no agota las fuentes infantiles del sueño de caída; casi todos los niños han caído alguna vez, siendo levantados y acariciados o hasta acogidos en el lecho de sus guardadores cuando la caída fue por la noche y desde su cama. Aquellas personas que tienen frecuentemente el sueño de estar nadando y se abren camino en él por entre las olas, experimentando una sensación agradable, etc., suelen haber tenido de niños la arraigada costumbre de orinarse en la cama, y renuevan en tales sueños un placer al que han aprendido a renunciar hace ya mucho tiempo."
De acuerdo al libro "la interpretación de los sueños" de Sigmund Freud:
"sueños de estímulo dental como sueños onanistas, dado que relaciona en cierto modo las muelas con los genitales masculinos (un niño)«en los sujetos masculinos, era el placer onanista de la pubertad lo que constituía la fuerza provocadora de estos sueños»"
"En nuestro país existe una grosera expresión para designar el acto de la masturbación: «arrancarse una». No puedo decir de dónde procede esta expresión ni cuál es el simbolismo en que se basa, pero las «muelas», parecen muy apropiadas para representarla. Dado que los sueños de la extracción o caída de una muela son interpretados por la creencia popular como anuncio de la muerte de un pariente, mientras que el psicoanálisis no les concede tal significación, sino todo lo más en el sentido paródico arriba indicado"
"Los sueños de volar o flotar -placenteros en su mayoría- reclaman interpretaciones muy distintas, peculiarísimas en algunos sujetos y de naturaleza típica en otros. Una de mis pacientes solía soñar con gran frecuencia que flotaba a una cierta altura por encima de la calle sin tocar el suelo. La sujeto era de muy poca estatura y repugnaba todas aquellas impurezas que el comercio sexual trae consigo. Su sueño realizaba sus dos deseos, separando sus pies del suelo y haciendo sobresalir su cabeza en elevadas regiones. En otros sujetos el sueño de volar constituía la realización del deseo, expresado en una conocida poesía, de ser un pájaro y poder volar hacia el amado. Otras, por último, se compensaban convirtiéndose por la noche en ángeles, de que nadie les dirigiera tan amoroso calificativo durante el día. La íntima conexión del vuelo con la imagen del pájaro explica que los sueños de volar soñados por sujetos masculinos, posean casi siempre una significación groseramente sexual. Tampoco nos sorprenderá el oír decir al sujeto alguna vez que se sentía orgullosísimo, durante el sueño, de su nueva facultad."
"El doctor Paul Federn (Viena) ha expuesto la atractiva hipótesis de que gran parte de los sueños de volar son sueños de erección, dado que este fenómeno tan singular y que tan de continuo preocupa a la fantasía humana tiene que hacernos la impresión de una excepción de la ley de gravedad. (Compárense los falos alados de la antigüedad.) Es curioso que Mourly Vold, investigador de gran timidez y contrario a toda interpretación, coincida aquí con nosotros en el sentido erótico asignado a los sueños de volar o flotar, manifestando que el erotismo es su «motivo principal», y alegando, en apoyo de tal aserto, la intensa sensación vibratoria del cuerpo que acompaña a estos sueños y la frecuente conexión de los mismos con erecciones y poluciones. Los sueños en que caemos muestran muchas veces un carácter angustioso. Cuando el sujeto es femenino no presenta su interpretación la menor dificultad, pues aceptan siempre el sentido simbólico corriente de la caída, o sea la entrega a una tentación erótica. Pero esto no agota las fuentes infantiles del sueño de caída; casi todos los niños han caído alguna vez, siendo levantados y acariciados o hasta acogidos en el lecho de sus guardadores cuando la caída fue por la noche y desde su cama. Aquellas personas que tienen frecuentemente el sueño de estar nadando y se abren camino en él por entre las olas, experimentando una sensación agradable, etc., suelen haber tenido de niños la arraigada costumbre de orinarse en la cama, y renuevan en tales sueños un placer al que han aprendido a renunciar hace ya mucho tiempo."
