Joder que susto Darusi, a mi también me pasó una de esas con mi hija, mejor dicho dos veces, la primera vez estaba con mi marido comprando en el super y él la llevaba en el cochecito (Natalia tenia 1 año y empezaba a andar), nos pusimos a hablar con una señora y el cochecito quedó detrás de él, cuando nos dimos cuenta la niña habia volado y es que ya habia aprendido a desatarse el cinturón (que mira que era complicado) y se largó, ya nos ves como locos buscando por todos lados y estaba ella tan feliz sentada frente a la estanteria del pan cogiendo unos bollos.
La segunda vez (al poco de morir mi marido) fué en mi casa, como tuve que hacer reformas me fuí unos meses a casa de mis padres y una tarde voy con la niña a ver que tal van las obras y claro todo estaba abierto de par en par, puertas, ventanas etc.y yo me puse a hablar con los albañiles y con el pintor eligiendo colores, Natalia tenia entonces poco más de dos años, cuando empecé a llamarla no contestaba. Ahí sí que me asusté un montón. No aparecia por ningún lado, subimos a la terraza, miramos por todas las calles de alrededor y nada. Cuando ya estaba a punto de llamar a la policia vino corriendo la hija de una vecina a decirme que no me preocupara que su madre la habia encontrado sola andando por la calle (a bastante distancia de la casa), decia que se iba a casa de los abuelos que la suya estaba rota.
Espiritu libre que tiene la niña. Desde aquel dia la vigilo hasta la paranoia.
Desde luego, los sustos, aunque luego los cuentas asi como nosotras como una historia de familia con final feliz.
Ya, pero en esos momentos te vas cagando por las patitas que es un gusto!!!!!!!!!!
jo, la historia de Darusi recuerdo que nos la conto en la quedada andaluza; alucine, vaya! con los niños hay que tener mil ojos y mas tal como estan las cosas hoy en dia.
Algo parecido a lo contado por Darusi ocurrió en Zaragoza cuando yo trabajaba allí en un centro comercial. No es una historia de mi familia, pero sí una historia q puede ayudar a las madres y padres a q no les ocurra lo mismo.
Yo trabajaba en el centro comercial Grancasa, y una tarde, una señora paseaba a su hija en su carrito mientras miraba escaparates. La cuestión es q una de las veces q volvió la cabeza del escaparate para la niña, se encontró conq la niña no estaba en la silla. La señora desde luego, en vez de ponerse a buscar como una loca, q probablemente es la reacción q le saldría a la mayor parte de nosotros, avisó inmediatamente a seguridad de Grancasa, quien bloqueó todas las puertas, y llamó a la policia. REgistraron el centro y se encontraron en los servicios, a dos hombres q ya habían vestido a la niña con ropa de niño, y le habían rapado el pelo para hacerla pasar por niño y llevársela a su país. Espeluznante. Si esa pobre madre, hubiera perdido unos segundos en buscar a la niña por su cuenta, probablemente, se habría quedado sin ella.
Pues yo soy la protagonista de 2 historias de niños. La primera fue el día de mi bautizo. Precoz ¿eh?. Mis padres tuvieron un restaurante durante 25 años y claro, el evento se celebró allí, por lo que me colocaron en mi trona al lado de una ventana mientras servían la comida. Entonces pasó un señor borracho, me habló por la ventana, le sonreí y me cogió. Se dieron cuenta cuando iba por la esquina y en plan "bien" le hablaron al tipo, le hicieron comprender que yo no era suya y a cambio de otra copa accedió a devolverme.
La segunda historia me da un poco de vergüenza, pero ya que estamos...
Yo tenía 5 años y mientras mis padres trabajaban en el bar yo daba vueltas a la manzana con mi bici naranja y cada vez que pasaba por la puerta saludaba. En una de las vueltas, un hombre que estaba sentado en un banco desde hacía rato, me paró y me preguntó si sabía dónde vivía un niño que yo conocía y le dije que sí. Así que me dijo que le acompañara porque él no sabía el camino y a cambio me daría una moneda de las grandes (50 pts). Total, que dejé mi bici aparcada y cuando íbamos por el camino me dijo que teníamos que pasar primero por su casa a coger un regalo para ese niño y me metió en "su portal". Empezó a subir escaleras y me dijo que me iba a coger en brazos para subir más rápido. Una vez en brazos sentía su respiración fuerte y metió algún dedo por debajo de mis braguitas, pero sin llegar a "tocarme". Ese portal era el de una señora que venía a limpiar a mi bar, pero yo no sabía qué piso y puerta era (todas me parecían igual) y me dió por decirle al tío: "aquí vive una señora que conozco" y empecé a gritar su nombre. Se acojonó, me pidió que no gritara, que se iba y me daba mi moneda. La última condición era que esperara a contar hasta 20 antes de salir. Cuando llegué a mi bar, mis padres estaban desesperados con la bici en la mano pensando que me había pasado lo peor. Lo conté todo enseguida, enseñé la moneda y salimos a buscar a aquél tipo pero no lo encontramos ni lo volví a ver nunca.
Por cierto, ahora que lo pienso, nunca más volví a tener esa moneda, se la quedó mi padre.
Muy muy fuerte, joana la verdad. Por desgracia este tipo de cosas son ás habituales de lo que pensamos. Y el problema, no es que ahora se rapten más niños, o existan más casos de pederastia, yo creo que es que antes las familias s elo callaban, y ahora sale a la luz
Joder....me dejais de piedra!
Pues sí. Esto es mucho más fuerte que los de los espíritus!! (XDD). Cuánto perturbado hay por el mundo...Joana, se puede decir que "has nacido otras 2 veces". Has tenido muchísima suerte de que no te pasara nada ninguna de ellas. A mí estas cosas sí que me ponen los pelos de punta....el tema de niños desaparecidos y tráfico de órganos y todas estas historias.....hay que andarse con mucho cuidado por ahí. Saludos
