25-04-2008, 05:09 PM
NO PODÍA AGUANTARME
No quisiera entrar en este tema, no quisiera.
Mi madre me parió en una tierra seca y pobre, acostumbrada a recibir lo que Dios quisiera. Mi pueblo no valía dos reales, ni había subvenciones para paliar la sequía ni para cubrir enfermedades. Mi padre arrastró una úlcera de estómago 20 años. Hasta que ya hartos de morfina, sí hijos, morfina, porque cuando le sangraba la tripa por los 70, el médico le daba para calmarle lo que hubiera. Mi viejo se quedaba en la cama tres días tendido y al tercer día, medio se levantaba y al tajo. Y un día un médico le dijo a mi vieja: véndelo todo. Iros a Cuenca. Buscad una oportunidad, que tienes dos críos. Fueron 4 ó 5 años de sequía. Aquí en Castilla. Le quitaron de 4 partes del estómago tres. Estuvo tumbado en el quirófano 18 horas y pilló, de rebote, una neumonía de caballo.
Yo sé su valor, el de mis padres y el de mi tierra. Pero jamás le he dicho a nadie que mi corral valía más que el suyo, ni que mi raza y cultura había sido jodida especialmente más que otras. Pero eso sí. Desde su sencilla humildad, mis viejos me inculcaron el valor de la amistad, el amor a los amigos, el sentido del trabajo, el aprender de los libros que ellos nuca tuvieron. Los chicos, que estudien. Los chicos que estudien.
La Patria Vasca, la de los hijos de Aitor. No quiero liarme más que me quemo. Desde la política interesada, se ha vendido nuestra enemistad. Digo la de los nobles pueblos de Iberia. En 1977 se produjo en este país una cosa tan cojonuda, que los maricas europeos, demócratas de pro, se quedaron mirando al sol. Amnistía. Amnistía a todos los presos políticos. Ese es uno de los días más grandes que ha parido esta nuestra tierra entrañable, siempre a los pies de los caballos de los políticos corruptos y paletos.
Por esas fechas, en ETA había dos personajes tremendos, Juan María Bandrés y Mario Onaindía. Ellos eran la ideología de la ETA. Pero apostaron por el diálogo. Eran los polis. En esas, épocas, 1980, se pactó y de hecho se hizo, sacar de la carcel a etarras con crímenes de sangre, tras la amnistía. Había como una esperanza. La justicia en manos de algunos demócratas, abrieron la puerta, porque esto saliera bien, cojones, de una puta vez en la Historia.
Pues bueno, los milis, siguieron haciendo lo único que han sabido. Perpetuaron su poder. Nunca desde entonces ha tenido razón de ser la ETA. Se les ofreció todo. Pero, prefirieron seguir con las pistolas.
Mario Onaindía. Estuvo a dos días de que lo ajusticiara Franco, en el mítico Proceso de Burgos. Pues este hombre, culto, humilde, duro. Tuvo que aguantar como los niñatos jarraicas, que no le llegaban a la punta de la suela de su zapato, le pusieran a la puerta de su casa fascista, asesino y esas lindezas. Los jarraicas del pueblo oprimido. Hijos de concejales Batasunos que vivían muy bien comiendo pinchos, y sin hablar de política, y con la impunidad con que la principio fueron tratados por la Ertzaintza en la maravillosa Donosti.
Euzkadi es una sociedad fracturada. Y no tiene nada que ver con el resto de España. Yo me cago en Dios, en el Rey, en Zapatero, en el alcalde de Cuenca, en el Obispo y en la Guardia Civil. Y lo hago aquí, en mi barrio. Y no siento el mínimo temor. Y mañana voy a mi trabajo, sin más.
Y, mira, que he admirado a esa tierra. Desde siempre, los vascos, fueron, para sí mismos, los más españoles. Sabéis por qué. Porque en la lengua vasca (y por extensión su cultura) pervive todavía un sustrato genuino de los primeros pobladores de la Península Ibérica. Los Iberos. ¿Recordáis la mítica Atlántida? Eran los Iberos quienes la habitaban. Siempre fueron, los más españoles. En la Conquista de América, en las miles de batallas que hemos tenido contra todos, europeos o americanos.
Y para que de una puta vez quede bien claro: Franco nos jodió a todos. Cuanto más humildes y pobres, más. Pero no creo que los niñatos, que con unos cubatas, llaman fascista a un quiosquero o asesina a una anciana que lleva a sus nietecillos al cole, luchen por la libertad de un pueblo. Y porque, hay gente, que traga con eso, queridos vascos, tenéis un problema, como sociedad, muy gordo. Gordísimo. NAZISMO. Lo siento. Así lo siento.
Y lo último, y quizás lo principal: el nacionalismo es un gran negocio económico. Los mafiosos, se convirtieron en salvadores. Y peor.
Nunca, que recuerde, los Corleone, fueron tan falsos.
Saludos. Josemari.
No quisiera entrar en este tema, no quisiera.
Mi madre me parió en una tierra seca y pobre, acostumbrada a recibir lo que Dios quisiera. Mi pueblo no valía dos reales, ni había subvenciones para paliar la sequía ni para cubrir enfermedades. Mi padre arrastró una úlcera de estómago 20 años. Hasta que ya hartos de morfina, sí hijos, morfina, porque cuando le sangraba la tripa por los 70, el médico le daba para calmarle lo que hubiera. Mi viejo se quedaba en la cama tres días tendido y al tercer día, medio se levantaba y al tajo. Y un día un médico le dijo a mi vieja: véndelo todo. Iros a Cuenca. Buscad una oportunidad, que tienes dos críos. Fueron 4 ó 5 años de sequía. Aquí en Castilla. Le quitaron de 4 partes del estómago tres. Estuvo tumbado en el quirófano 18 horas y pilló, de rebote, una neumonía de caballo.
Yo sé su valor, el de mis padres y el de mi tierra. Pero jamás le he dicho a nadie que mi corral valía más que el suyo, ni que mi raza y cultura había sido jodida especialmente más que otras. Pero eso sí. Desde su sencilla humildad, mis viejos me inculcaron el valor de la amistad, el amor a los amigos, el sentido del trabajo, el aprender de los libros que ellos nuca tuvieron. Los chicos, que estudien. Los chicos que estudien.
La Patria Vasca, la de los hijos de Aitor. No quiero liarme más que me quemo. Desde la política interesada, se ha vendido nuestra enemistad. Digo la de los nobles pueblos de Iberia. En 1977 se produjo en este país una cosa tan cojonuda, que los maricas europeos, demócratas de pro, se quedaron mirando al sol. Amnistía. Amnistía a todos los presos políticos. Ese es uno de los días más grandes que ha parido esta nuestra tierra entrañable, siempre a los pies de los caballos de los políticos corruptos y paletos.
Por esas fechas, en ETA había dos personajes tremendos, Juan María Bandrés y Mario Onaindía. Ellos eran la ideología de la ETA. Pero apostaron por el diálogo. Eran los polis. En esas, épocas, 1980, se pactó y de hecho se hizo, sacar de la carcel a etarras con crímenes de sangre, tras la amnistía. Había como una esperanza. La justicia en manos de algunos demócratas, abrieron la puerta, porque esto saliera bien, cojones, de una puta vez en la Historia.
Pues bueno, los milis, siguieron haciendo lo único que han sabido. Perpetuaron su poder. Nunca desde entonces ha tenido razón de ser la ETA. Se les ofreció todo. Pero, prefirieron seguir con las pistolas.
Mario Onaindía. Estuvo a dos días de que lo ajusticiara Franco, en el mítico Proceso de Burgos. Pues este hombre, culto, humilde, duro. Tuvo que aguantar como los niñatos jarraicas, que no le llegaban a la punta de la suela de su zapato, le pusieran a la puerta de su casa fascista, asesino y esas lindezas. Los jarraicas del pueblo oprimido. Hijos de concejales Batasunos que vivían muy bien comiendo pinchos, y sin hablar de política, y con la impunidad con que la principio fueron tratados por la Ertzaintza en la maravillosa Donosti.
Euzkadi es una sociedad fracturada. Y no tiene nada que ver con el resto de España. Yo me cago en Dios, en el Rey, en Zapatero, en el alcalde de Cuenca, en el Obispo y en la Guardia Civil. Y lo hago aquí, en mi barrio. Y no siento el mínimo temor. Y mañana voy a mi trabajo, sin más.
Y, mira, que he admirado a esa tierra. Desde siempre, los vascos, fueron, para sí mismos, los más españoles. Sabéis por qué. Porque en la lengua vasca (y por extensión su cultura) pervive todavía un sustrato genuino de los primeros pobladores de la Península Ibérica. Los Iberos. ¿Recordáis la mítica Atlántida? Eran los Iberos quienes la habitaban. Siempre fueron, los más españoles. En la Conquista de América, en las miles de batallas que hemos tenido contra todos, europeos o americanos.
Y para que de una puta vez quede bien claro: Franco nos jodió a todos. Cuanto más humildes y pobres, más. Pero no creo que los niñatos, que con unos cubatas, llaman fascista a un quiosquero o asesina a una anciana que lleva a sus nietecillos al cole, luchen por la libertad de un pueblo. Y porque, hay gente, que traga con eso, queridos vascos, tenéis un problema, como sociedad, muy gordo. Gordísimo. NAZISMO. Lo siento. Así lo siento.
Y lo último, y quizás lo principal: el nacionalismo es un gran negocio económico. Los mafiosos, se convirtieron en salvadores. Y peor.
Nunca, que recuerde, los Corleone, fueron tan falsos.
Saludos. Josemari.
